Patrimonio Cultural es el conjunto de todos los bienes, materiales (tangibles) o inmateriales (intangibles), que, por su valor propio, deben ser considerados de interés relevante para la permanencia de la identidad y la cultura de un pueblo. Es la herencia cultural propia del pasado, con la que un pueblo vive hoy y que transmitimos a las generaciones futuras.
Patrimonio Natural es el conjunto de bienes y
recursos de la naturaleza fuente de diversidad biológica
y geológica, que tienen un valor relevante medioambiental,
paisajístico, científico o cultural.
El patrimonio podría, por tanto, definirse como la memoria viva
de la cultura de un pueblo. Comprende el patrimonio natural y
cultural, tangible e intangible, y su contenido integra, además
del patrimonio monumental y museístico, otros elementos,
como las lenguas y la tradición oral, las formas de expresión
de las culturas populares y tradicionales, el “saber hacer”, la
artesanía, el patrimonio industrial y, en el campo del patrimonio
natural, los sitios y la diversidad biológica. El paisaje en su
dimensión patrimonial integra el natural y el cultural.
La Convención del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural,
aprobada por la UNESCO en 1972, promueve la identificación,
protección y preservación del patrimonio cultural y
natural de todo el mundo, considerado especialmente
valioso para la humanidad. Al incluir el patrimonio en su
doble aspecto cultural y natural, la convención refleja la
interacción entre el hombre y el medio y la necesidad de
preservar el equilibrio entre ambos.
